Cifras de impunidad e inseguridad en México

agosto 31, 2017

Asuntos Públicos

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De acuerdo con la última encuesta de Consulta Mitofsky, correspondiente al trimestre 19 del sexenio de Enrique Peña Nieto, en agosto de 2017 la seguridad fue la principal preocupación de los mexicanos, -por encima de la economía-; contrario a lo que reflejó en el mes de agosto de los años 2013, 2014, 2015 y 2016, donde la principal preocupación había sido la economía.

Respecto a la evaluación de autoridades de los tres niveles gobierno, el ejercicio estadístico reveló que, en comparación con agosto de 2016, la aprobación del Ejecutivo Federal disminuyó 7 puntos ubicándose en 22 (en 2016 obtuvo 29 puntos); asimismo, la aprobación de las gestiones de gobernadores y presidentes municipales registraron un ligero incremento de un punto porcentual en cada caso.

La percepción de los mexicanos que refleja este estudio pone en el centro de la discusión el problema de seguridad que vive México, agudizado por la crisis de impunidad y corrupción en sus instituciones. Al respecto, el Índice Global de Impunidad (IGI) 2017, presentado por la Universidad de Las Américas de Puebla (UDLAP), ubicó a México en el lugar 66 de un total de 69 países que fueron evaluados, por lo que el país encabeza la lista de países del continente americano con alto índice de impunidad, seguido de Perú, Venezuela, Brasil, Colombia, Nicaragua, Paraguay, Honduras y El Salvador.

Entre los países evaluados con un nivel bajo o muy bajo de impunidad, sólo por mencionar algunos, están: Eslovaquia (46.08), Serbia (47.02), Croacia (36.01) y Bulgaria (37.19). En contraste, entre los países con mayores índices de impunidad se encuentran: México, en el cuarto sitio entre los países más impunes, con 69.21 puntos, seguido de Camerún con 69.39, India con 70.94 y Filipinas con 75.6.

El objetivo de este Índice es visibilizar, -en términos cuantitativos-, el problema global de la impunidad y su efecto directo en otros fenómenos globales como son la desigualdad, la corrupción y la violencia. El IGI representa uno de los esfuerzos académicos internacionales más importantes para medir los niveles de impunidad en el mundo, a partir de una metodología cuantitativa con un enfoque que analiza los sistemas de seguridad y justicia, así como el respeto a los derechos humanos. Así, con base en esta perspectiva, el informe sugiere que altos índices de impunidad pueden traducirse en problemas de desigualdad socioeconómica, desigualdad jurídica, problemas de Estado de derecho, desarrollo económico insuficiente, dificultades para la atracción de nuevas fuentes de inversión extranjera y turismo, así como mayores violaciones a los derechos humanos.

El IGI 2017 hace una serie de observaciones para nuestro país, entre las que destacan optimizar dos dimensiones prioritarias:

  • La funcionalidad del sistema de seguridad, refiriéndose a la necesidad de optimizar y ejercer una adecuada ejecución de los procesos de averiguación para todas las denuncias realizadas.

La estructura del sistema de justicia, aclarando que no se necesita invertir más recursos para aumentar el número de policías, sino en los procesos que garanticen la efectividad de sus acciones, sobre todo en materia de prevención, inteligencia e integración de la información; lo anterior,-expone el informe-, contribuiría a mejorar los procesos judiciales dentro de la estructura.