El #8M y #9M

marzo 11, 2020

Asuntos Públicos

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La discusión sobre los graves índices de violencia de género cobró ímpetu como resultado de la difusión de dos casos que se han vuelto emblemáticos, el de Ingrid Escamilla y el de la niña Fátima. Ambas fueron asesinadas de forma brutalmente violenta, lo cual levantó una gran ola de indignación alimentada por otras cifras igualmente alarmantes: En 2019, hubo 3,480 homicidios de mujeres, de los cuales un tercio fueron feminicidios (fueron perpetrados por parientes, parejas o compañeros emocionales, hubo signos de violencia sexual, mutilación o tortura, existieron antecedentes de denuncia de amenazas o los cuerpos de las víctimas fueron exhibidos en espacios públicos). 20% de las mujeres son víctimas de acoso y abuso sexual cada año. 66% de las mujeres han sufrido violencia física o sexual. 70% de las mujeres han sufrido violencia física o sexual por parte de un compañero sentimental durante su vida. Sólo 40% de las mujeres que son agredidas presentan denuncias ante las autoridades, de estas denuncias sólo 10% resultan en condenas para los agresores. El paro del 9 de marzo buscó complementar la reflexión sobre la importancia de esta lucha planteando la pregunta: ¿cómo sería este país sin mujeres? Por ello, miles de mujeres se unieron a este paro nacional para mostrar el impacto que su ausencia puede llegar a tener en centros de trabajo, escuelas, oficinas y servicios de gobierno, y en el propio hogar, en donde el trabajo doméstico no remunerado recae principalmente en ellas, además de las responsabilidades de sus trabajos remunerados. De acuerdo con datos de BBVA: El impacto económico de “Un día sin nosotras” se estima que podría llegar a 34,571 millones de pesos: 23,200 millones de pesos en actividades económicas remuneradas y 11,371 millones de pesos por trabajo no remunerado en labores domésticas y de cuidados. En 2019, sin hacer ajustes por edad, escolaridad, experiencia laboral y otros factores, los hombres ganaban en promedio 30% más que las mujeres a nivel nacional. La Ciudad de México es la entidad que tiene la mayor proporción de mujeres trabajadoras registradas en el IMSS (41.6%) y Campeche la que tiene menor proporción (30.6%). En 2018, el valor económico del Trabajo No Remunerado en Labores Domésticas y de Cuidados constituyó 5.5 billones de pesos, representando el 23.5% del PIB de México. De este porcentaje el trabajo de las mujeres representó el 17.7% del PIB, es decir 75% del total del trabajo no remunerado. Ambos ejercicios, el #8M y #9M, buscan generar un impacto en las actitudes de los hombres, revalorar la aportación de las mujeres a la economía y llamar la atención de las autoridades para que implementen mecanismos de prevención, protección y sanción de las actitudes violentas de las cuales las mujeres son víctimas de forma sistemática, así como de desarrollar políticas públicas que ayuden a disminuir la brecha de desigualdad entre hombres y mujeres.