El Presupuesto Base Cero

marzo 31, 2015

Abigail Martínez Tovar

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En semanas recientes, el Presidente Enrique Peña Nieto y el Secretario de Hacienda y Crédito Público, Luis Videgaray, anunciaron que debido a los factores de riesgo de la economía, como la baja en los precios del petróleo y el recorte presupuestal que será necesario hacer para enfrentar este último, el diseño del Presupuesto de Egresos de la Federación para 2016 se realizará con una nueva técnica: la del Presupuesto Base Cero. El objetivo, de acuerdo con el Gobierno de la República, es enfrentar el escenario de incertidumbre y volatilidad financiera y mantener la estabilidad macroeconómica.

Usualmente, el Presupuesto de Egresos de la Federación de cada año se elabora de forma incremental, es decir, se toma como base el presupuesto destinado en el ejercicio fiscal previo  y, a partir de éste, se realizan incrementos o decrementos porcentuales. El Presupuesto Base Cero es una técnica administrativa que, en contraste, no se centra en los datos históricos sino que se construye a partir de la identificación y evaluación de los programas y actividades existentes, tomando en consideración su prioridad y resultados esperados desde el enfoque costo-beneficio. De esta forma, el Presupuesto Base Cero busca asignar los recursos presupuestarios usando criterios de eficiencia.

El planteamiento de un Presupuesto Base Cero tiene como objetivo la reorientación de la distribución de los recursos a partir de cuatro elementos: (i) la minimización de costos, (ii) el alcance de objetivos de las políticas y los programas, (iii) el aumento de los ingresos  y (iv) el mejor aprovechamiento de los recursos. En resumen, con esta técnica cada dependencia deberá demostrar la forma en que cada uno de sus programas contribuye al cumplimiento de mandato legal y sus objetivos para que le sea asignado el presupuesto correspondiente en 2016.

El Secretario Luis Videgaray ha señalado que el Gobierno de la República contará con el apoyo del Banco Mundial (BM) para la revisión del gasto público. Para la construcción del Presupuesto del próximo año, se reducirá el gasto público buscando atender las presiones ineludibles del gasto, cumplir los objetivos del Plan Nacional de Desarrollo (PND), continuar con el impulso a la inversión y priorizar los apoyos a los programas sociales.

La SHCP ha anunciado también los cuatro pilares de la estructura programática planteada para el Presupuesto de 2016:

  1. Eliminación o modificación de los programas con bajo impacto en los objetivos del PND y aquellos con bajo desempeño.
  2. Fusión de los programas complementarios o con duplicidad.
  3. Resectorización de los programas que se vinculan con una o varias unidades responsables distintas a las que actualmente operan.
  4. Fortalecimiento de los programas prioritarios para el desarrollo nacional.
Ante el anuncio del Gobierno de la República, diversos expertos han apuntado los retos para la construcción de un Presupuesto bajo la técnica de base cero, como: el tiempo  limitado para el análisis de los más de 800 programas a analizar; las modificaciones necesarias al marco jurídico que regula el gasto público; la ausencia de indicadores disponibles para medir el desempeño de los programas públicos; los desafíos en materia de opacidad, la falta de rendición de cuentas y los acuerdos políticos y administrativos necesarios ante la reducción de gastos; los recortes de personal en el sector público; y la incertidumbre del impacto económico del rediseño presupuestal. Además, se debe evitar un alto déficit debido a la caída en ingresos petroleros y mantener el equilibrio fiscal que garantice simultáneamente el presupuesto a temas de política pública prioritaria como la seguridad pública y la social e inversiones productivas.

Otras voces subrayan que si bien será complicado lograr un Presupuesto Base Cero en su totalidad, el contexto ofrece la oportunidad de una reestructuración del gasto público y el rediseño institucional en materia de finanzas públicas. Esto es importante puesto que la evidencia apunta a que el incremento del gasto no ha incidido hasta ahora en el crecimiento económico o la reducción de la pobreza en México. Asimismo, hay quienes ven a esta técnica financiera como una señal positiva y de conducción responsable de la política fiscal del país, abonando a la certidumbre de inversionistas extranjeros; sin embargo, ha surgido el señalamiento de una posible táctica política para simular responsabilidad y, en la siguiente legislatura, en el caso de que el PRI perdiera su mayoría, culpar a la oposición ante escenarios de dificultad en la instrumentación de las medidas anunciadas.

Por lo pronto, el Ejecutivo Federal tiene hasta el 1° de abril para entregar los precriterios de política económica, documento con el que se inicia el proceso hacia el Presupuesto 2016 y en el que se planteará la estimación de los ingresos para el ejercicio fiscal del próximo año. También se espera que a más tardar el 30 de junio presente la estructura programática para el ejercicio del gasto. La SHCP y las dependencias involucradas disponen entre abril y  agosto para llevar a cabo la revisión de sus políticas y programas para el armado del Presupuesto. El Ejecutivo tiene como límite hasta el 8 de septiembre para presentar el Proyecto de Presupuesto de Egresos de la Federación ante una nueva Legislatura de la Cámara de Diputados.