#JeSuisCharlie

enero 13, 2015

Abigail Martínez Tovar

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• El pasado 7 de enero dos hombres encapuchados irrumpieron en las instalaciones del semanario satírico Charlie Hebdo, dejando un total de 12 personas muertas, entre quienes se encontraban cuatro de sus dibujantes más reconocidos. El ataque se dio tras una serie de amenazas al medio como consecuencia de la publicación de caricaturas de Mahoma, profeta fundador del islamismo. El 9 de enero se reportó otro ataque en una tienda kosher de la ciudad, en la que un atacante secuestró a cuatro personas.

• El domingo 11 de enero se convocó a una marcha en la ciudad de París en homenaje a las víctimas de los atentados yihadistas. En ella participaron más de un millón de personas, y también tuvo como propósito manifestarse a favor de las libertades y en condena a la intolerancia y la violencia. Los manifestantes usaron como estandarte la frase “Je Suis Charlie” (Yo soy Charlie) en refrendo de su empatía con las víctimas y la protección de la libertad de expresión como un valor inherente a la República Francesa.

• En el movimiento participaron 40 jefes de Estado tomados del brazo, y mostrando su apoyo al presidente Francoise Hollande y a la nación francesa. Entre ellos destacaron el Primer Ministro de Israel y el presidente del Estado Palestino, además de los líderes de Alemania, Reino Unido, Italia, España y Turquía.

• Ambos ataques fueron perpetrados por 3 jóvenes de origen francés que han sido vinculados a organizaciones extremistas musulmanas. Los hechos han despertado discusiones sobre la capacidad de las autoridades de rastrear a posibles atacantes e impedir que este tipo de eventos se repitan en el futuro. Asimismo, el origen de los responsables también ha puesto de manifiesto los retos que presenta para las naciones europeas protegerse de ataques organizados por sus propios ciudadanos. La discusión también se ha centrado en el tema de la multiculturalidad de la población francesa y los desafíos que presenta la integración social de culturas y religiones diversas.

• Algunos sectores han lanzado acusaciones por probables fallas en los sistemas de inteligencia francesa, ya que los culpables habían sido previamente identificados tanto por las autoridades francesas, como por las europeas y las estadounidenses, y se tenía conocimiento de su conexión con una amplia red de organizaciones extremistas en Europa. En este contexto, en Francia se ha intensificado el debate sobre el endurecimiento de medidas de seguridad en todo el país y las posibles restricciones a las libertades civiles como instrumento en la lucha contra el terrorismo y los grupos extremistas.