Retos sociales que persisten en México

marzo 31, 2015

Abigail Martínez Tovar

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La difícil situación económica que sufren miles de personas dentro y fuera del país ha propiciado que, en la búsqueda de oportunidades laborales, muchas de ellas sufran violaciones a sus derechos fundamentales. Recientemente, los medios nacionales difundieron la posición que obtuvo México en el Índice Global de Esclavitud 2014, realizado por la organización Walk Free, con sede en Australia. De acuerdo con este Índice, la esclavitud sigue siendo una realidad global, particularmente la laboral.
  • Según el Índice, en 2014 México ocupó la primera posición en cuanto al total de víctimas de América Latina, con al menos 266 mil 900 casos de esclavitud.
  • México aparece en el lugar 18 del ranking mundial de esclavitud de entre 166 países. Lo superan India, China, Pakistán, Uzbekistán, Rusia, Nigeria, la República Democrática de Congo, Indonesia, Bangladesh, Tailandia, Sudán, Egipto, Etiopía, Tanzania, Iraq, Irán y Vietnam.
  • En México los sectores formales que más se benefician de la esclavitud son los agrícolas, minero y de turismo. 
  • En el contexto anterior, resalta la denuncia de la Red de Jornaleros Agrícolas que indica que la explotación laboral de jornaleros alcanza a dos millones de personas que trabajan en campos o fincas ubicados en distintos estados de la República.
  • El 90% de los trabajadores de esos campos no cuenta con un contrato formal de trabajo y laboran al menos 15 horas al día, en condiciones de hacinamiento.
  • Más de la mitad de los trabajadores de esos campos son originarios de los estados más pobres de México, como Guerrero, Oaxaca, Chiapas y Veracruz.
  • En adición a lo anterior, el informe del Índice Global de Esclavitud 2014 señala también que en México, Brasil y Colombia existe una tendencia a que los traficantes de niños los pongan a disposición de los cárteles del narcotráfico, para que éstos los utilicen como “mulas” para transportar y vender drogas en países extranjeros. Es así que incluso la delincuencia organizada echa mano de la esclavitud.
Asimismo, la protección de los derechos humanos de los migrantes, otro grupo de personas que pone en riesgo su integridad en la búsqueda de oportunidades laborales en Estados Unidos, representa otro de los grandes retos sociales que persisten en México. Recientemente los medios han difundido cifras presentadas por el Instituto Nacional de Migración en respuesta a una solicitud de acceso a la información. Estos datos señalan que:
  • Se disparó el plagio de migrantes, incrementándose 10 veces en 2014 respecto al año anterior. En 2013 se reportaron 62 denuncias por secuestro de migrantes, mientras que en 2014, hubo 682 casos. Las víctimas son originarias de El Salvador, Guatemala, Nicaragua y Honduras. 
  • En materia de trata de personas también existe un incremento en las denuncias. Durante 2012 se reportaron 18 víctimas, en 2013 fueron 33 y en 2014 se registraron 29 casos.
  • En la clasificación de “otros delitos” (como extorsiones y demás abusos) se aprecia igualmente un incremento en las denuncias, de hasta 176% en 2014 respecto del año anterior. En 2013 hubo 43 denuncias, mientras que en 2014 se reportan 119 casos.
  • Es importante señalar que estas cifras, aunque alarmantes en sí, difícilmente reflejan con fidelidad la situación real, pues una proporción importante de los delitos no es denunciada. 
Las cifras anteriores evidencian las persistentes violaciones a los derechos humanos de mexicanos y migrantes sudamericanos que buscan oportunidades de trabajo para subsistir. Es innegable que la protección de estos grupos aún representa uno de los retos que las autoridades mexicanas no han atendido eficazmente. En el marco de un discurso oficial en el que se promueve el atractivo de las oportunidades para los inversionistas -como resultado de las reformas estructurales- se advierte de un serio rezago en la agenda de protección de los derechos humanos y en la capacidad del Estado para garantizar la seguridad en varias zonas de la República. 
Dado lo anterior, el Gobierno de la República deberá prestar atención a realidades sociales como la violación sistemática de los derechos humanos de determinados grupos vulnerados, que de no atenderse podrían desembocar en la aparición de nuevos focos rojos en un contexto social ya enrarecido por la crisis política y la inestabilidad económica que vive el país.